contacto@pmxportal.com

Local

Sobre la Colonia Montuosa

Por: Antonio Lerma Garay

Investigando acerca de la capilla de Fátima encontré algo de información acerca mi barrio, la colonia Montuosa de Mazatlán. Por supuesto que existe abundante información sobre Mazatlán, la ciudad y su puerto, pero me parece que no hay, o al menos no conozco, que se haya hecho un ejercicio igual acerca de otra zona o sector de la ciudad. Gran parte de esta información se encuentra contenida en mi último libro, “Breve Historia del Santuario Diocesano Santa María de América”.
He aquí lo que encontré acerca de esta sección de Mazatlán:

Desde tiempos inmemorables en las temporadas de lluvias el pequeño cerro de aquel terreno que vendría a conocerse como La Montuosa se convertía casi en isla cuando las aguas pluviales bajaban de sus laderas y se unían a las que venían de los alrededores y de otros lares un poco más alejados. Las aguas de la lluvia provenientes de los lados norte, oriente y sureste de esta elevación se unían a las de El Infiernillo. La lluvia que bajaba por el lado sur y suroeste hacía lo mismo con la que venía de donde ahora se ubica la Iglesia Cristo Rey más la que provenía del lado norte de la Loma del Gato. Por el lado poniente del cerro también escurrían aguas que durante días, y hasta semanas anegaban las faldas de aquel cerro. Así pues, charcos creados por las lluvias se conjuntaban a las marismas formando un cinturón de terreno fangoso y enmontado que dificultaba el ascenso a dicho otero. Sin embargo, con la llegada de los años treinta del siglo XX la cercanía de este collado con la población habría de obligar a cambiar su estado de isla estacional, monte de difícil acceso. Sin embargo, esta transformación no se dio de la noche a la mañana.
«La tarde del catorce de noviembre de mil ochocientos sesenta y ocho los integrantes del Ayuntamiento de la localidad celebraron una sesión extraordinaria en virtud de la cual se trasladaron en carruajes hasta un terreno en las afueras de la ciudad. Los acompañaban varios ciudadanos y otras autoridades. Un día antes los ediles habían acordado trasladarse a dicho sitio para la ceremonia oficial de colocación de la primera piedra de lo que sería el nuevo panteón municipal.» El nuevo panteón, conocido ahora como Ángela Peralta, se ubicaba en un terreno lejos de los límites de la ciudad, al noreste de ésta, junto a las marismas formadas por las aguas del canal de navegación y de El Infiernillo, muy cerca de la falda sureste de un cerro que vino a ser conocido como La Montuosa.
A pesar de encontrarse fuera de los límites de la ciudad, la revolución mexicana trajo a La Montuosa la oportunidad de figurar en los libros de Historia. En 1914 el ejército revolucionario de Álvaro Obregón tenía sitiada la ciudad, pero fuerzas federales la defendían desde diversos puntos; uno de ellos era precisamente la cima del cerro de La Montuosa. El general Ramón F. Iturbe comandaba las operaciones contra la ciudad y puerto apoyándose en el general Juan Carrasco quien con parte de su infantería atacó a los federales que se atrincheraban en La Montuosa el día cinco de agosto de ese año. Hasta que finalmente pudo derrotarlos por la mañana del día seis siguiente.

Mazatlán crecía con celeridad, como muy pocas ciudades de México, pero la estrecha península donde se ubicaba no permitía su expansión. Esto obligó a las autoridades a mirar hacia aquel cerro y sus alrededores, para ver en esa zona un área de posible colonización; por ello, La Montuosa poco a poco comenzó a poblarse aunque en forma desorganizada. En la época del auge sindical promovido por el gobierno federal existió una organización formada en ese entonces, llamada precisamente Sindicato de Terrenos Urbanos y Federales de La Montuosa, el cual fue formado a mediados del año 1935. De igual forma, en la zona noroeste de esta demarcación tuvo su sede una de las fábricas más famosas de Mazatlán durante el siglo XIX y parte del siglo XX; se trataba de la Compañía Manufacturera de Cigarros El Vapor S. A. Coadyuvando también en la urbanización del enmontado nuevo centro habitacional, al noreste del cerro don José Soto construyó un velódromo donde los domingos efectuaban carreras los jóvenes porteños.

II

Pero, a quién pertenecían esos terrenos de La Montuosa. En el Archivo Municipal de Mazatlán existen planos de esta colonia la en los que aparece como propietaria del predio la señora Lucrecia Paredes, aunque hay quienes aseguran que la dueña del predio era la señora Hortencia P. de Gaxiola. También se sabe que parte de esos terrenos eran propiedad de influyente doctor Toshio Shimizu y que la federación había amenazado con nacionalizarlos para entregarlos a quienes vivían en el predio.

Por otra parte, la expansión de La Montuosa iba acompañada de la mano de las acciones de las autoridades. A las doce horas del ocho de octubre de mil novecientos treinta y nueve el gobernador del estado de Sinaloa, Alfredo Delgado, declaró inaugurado el edificio que albergaría una escuela con capacidad para tres mil niños. Se trataba de la que hoy es conocida como Escuela Primaria 18 de marzo.

En aquel entonces existía en la cima del cerro de La Montuosa un grupo de once a trece cuartos a los que la gente llamaba “Los cuartos del gobierno” que eran habitados al parecer por trabajadores del gobierno, aunque otras personas aseguran que servían de habitación a miembros del ejército mexicano. Estos cuartos fueron demolidos hacia el año 1959 para dar paso a lo que hoy conocemos como Capilla de Fátima o María de las Américas.

La ciudad de Mazatlán se extendía hacia el norte, justo hacia aquel barrio llamado La Montuosa, pero lo hacía en forma anárquica, desordenada. No fue sino hasta comienzos de los años sesenta cuando llegó un nuevo presidente municipal quien comprendió que si había que formar nuevos asentamientos debía hacerse en forma ordenada, formando sus calles, alineándolas. Así se decretó:

«Ayuntamiento Autónomo de la Municipalidad de Mazatlán, Sinaloa.
El C. ANTONIO TOLEDO CORRO, presidente del H. Ayuntamiento del Municipio de Mazatlán, Sinaloa, a sus habitantes hace saber:
Que el mismo H. Ayuntamiento, por conducto de la Secretaría de su Despacho, ha tenido a bien comunicarme el siguiente
DECRETO MUNICIPAL UN. 14
Artículo Primero. Con fundamento en la facultad que confiere la fracción XIV del Artículo 154 de la Constitución Política del Estado y tomando en consideración los informes, datos y planos que obran en el expediente administrativo respectivo que instruyó al respecto el C. Presidente Municipal, en cumplimiento de lo que dispone el Artículo 1º de la Ley de Expropiación Reglamentaria del Precepto Constitucional invocado, se autoriza al mismo Presidente Municipal para que, por causa de utilidad pública ocupe las superficies necesarias para la apertura de calles de la colonia denominada “La Montuosa” de esta ciudad de Mazatlán, Sin., y proceda al alineamiento y demolición de las fincas que ocupen dichas superficies.
Artículo Segundo. El valor de las fincas que sean demolidas se pagará a los propietarios de las mismas, de acuerdo con su valor catastral, aumentado en un 10%, y en el caso de que no se encuentren catastradas, servirá de base de pago el avalúo que al efecto practique la Dirección de Obras Públicas Municipales.
Artículo Tercero. La indemnización se pagará a los propietarios de contado dentro del mes siguiente al día que surta efectos la expropiación.
Artículo Cuarto. Hágase por el C. Presidente Municipal la correspondiente Declaratoria de Expropiación.
Artículo Quinto. En virtud de que del expediente administrativo instruido se infiere que por razones inaplazables de salubridad y de urbanización es urgente la apertura de las calles de la Colonia “La Montuosa” de esta ciudad, en los términos del plano que obra en el expediente administrativo de referencia, se autoriza al C. Presidente Municipal para que tome desde luego posesión de la superficie que ocuparán las calles respectivas y las destine de inmediato a la finalidad ya indicada.
TRANSITORIO
Único. Este decreto comenzará a surtir sus efectos, a partir de la fecha de su publicación.
Comuníquese al Ejecutivo Municipal para su sanción, publicación y observancia.
Salón de Sesiones del H. Ayuntamiento del Municipio de Mazatlán, Sinaloa, a los once días del mes de mayo de mil novecientos sesenta. El Presidente del H. Ayuntamiento, Antonio Toledo Corro…».

Poco tiempo después se emitió el decreto número siete del H. Ayuntamiento de Mazatlán, fechado el veintidós de febrero de mil novecientos sesenta y uno por el presidente municipal Antonio Toledo Corro que dispuso en su artículo primero:

«Con fundamento en los artículos 2º, 4º fracciones VIII y XV de la Ley de Planeación Urbanística del Estado de Sinaloa, se declara de utilidad pública e interés colectivo la planeación y ejecución de las obras siguientes:
a). Dotación de agua potable e instalación de la red de distribución correspondiente.
b). Instalación de drenaje y alcantarillado.
c. Red de electrificación y alumbrado público; y
d). Machuelos y banquetas.
Estas obras se realizarán en la colonia La Montuosa, dentro de un perímetro que queda comprendido dentro de los linderos siguientes: Al Norte, calle Segunda Nuevo León, al Oriente, Calzada Gabriel Leyva, al Sur, Avenida Manuel Gutiérrez Nájera; y al poniente, Avenida Juan Carrasco de esta ciudad, cuya propiedad se encuentra fraccionada y en dominio de diversas personas».

Recordaba don Teófilo Montes Madrigal mejor conocido como Cantarito o Macho macho y quien fuera Rey de la Alegría en el Carnaval de 1976: “Fue Toledo Corro quien personalmente vino a la colonia y nos obligó a alinear nuestras casas porque todas estaban salidas hacia las calles. A mí me dijo, vas a moverte hacia acá para cederle un par de metros a tu vecino porque su predio está muy estrecho y el tuyo está bueno”. Por su parte doña Ana Colado me dice “el presidente Toledo Corro le dijo a mi mamá que debía alinear su terreno porque estaba muy salido hacia la calle y que si no quería la cambiaría a la acera contraria de la calle; mi mamá Luz le contestó que no que ella quería conservar esta esquina. Y aquí estamos todavía”. Ambos lotes, con sus debidas construcciones aún, se encuentran casi en la cima de la calle Ramón Corona. Y así como se desprende de estos ejemplos, por lo general el trazo de las calles de la Montuosa fue rehecho.

III

Pero desde sus inicios la Montuosa se caracterizó por la violencia. En septiembre de 1943, en la mera cima del cerro apareció un hombre decapitado; una mujer de nombre María Rodríguez en su casa vendía licores en forma clandestina; unos niños de sólo once y doce años, vecinos de esta demarcación, conformaban una banda dedicada al robo de las marchantes del mercado Pino Suárez.

Era alrededor de las cinco de la tarde del 23 de julio de 1940 cuando la señora Carlota de Alcalá realizaba sus labores domésticas habiendo dejado a su pequeño hijo Héctor a la sombra de un arbolito. Su casa se ubicaba en la cima de la loma de la Montuosa. Muy cerca de donde había dejado al pequeño estaba una manada de cerdos, unos pacían mientras otros se revolcaban en un lodazal. De repente, la mujer escuchó un grito de gran dolor y llanto del menor lo que la hizo salir de inmediato al patio para investigar qué sucedía; lo que vio lo horrorizó: uno de los cerdos le había arrancado un brazo al niño y lo devoraba. Sin embargo, lo peor fue que otros cerdos se peleaban el sangrante cuerpo del pequeño, amenazando con destrozarlo. Al oír los gritos de terror de la madre, un hombre llegó hasta el lugar y a palazos les quitó el niño a aquellos animales y de inmediato se lo llevaron a un hospital para ser atendido; pero fue inútil, el niño murió desangrado esa misma tarde.

Una idea de lo que La Montuosa era en aquel entonces nos la da Ramón Rubín en su narración «La Pistola del Valiente». El Tianillo era un vulgar delincuente, un cobarde amparado bajo el poder de su pistola, y cuando el ejército lo despojó de ella intentó obtener otra: «Se deslizó, amparándose en los huecos de las fachadas de las casas, receloso de cada transeúnte, hasta el hogar de un amigo que en el barrio de La Montuosa, le ofreciera tiempo atrás un revólver en venta. Pero había sido detenido ya y despojado no sólo de las armas que vendía, sino también de la suya».

IV
En serio, era increíble ver a Johnny Laboriel por las calles de la Montuosa procurando todo lo necesario para el desayuno de su “Mika” y aquella… su familia temporal. Pasaba aquel hombre por la calle de la manera más desapercibida que le era posible. Su piel, de lo más oscura que uno pueda ver, la cubría con una chilaba casi blanca, tinta o azul; sus labios, superlativos, parecía que podrían besar dos bocas al mismo tiempo; sus ojos saltones escudriñaban cada rincón mas su rostro no mostraba interés alguno. Parecía un hombre con su chilaba en la ciudad de Túnez. Pero no, aquel hombre de piel más que oscura caminaba por las calles de la colonia Montuosa, de Mazatlán, Sinaloa.
El año 1982 las calles de La Montuosa sirvieron de escenario para la filmación de la película “El Bronco” estelarizada por Valentín Trujillo y Maribel Guardia. Asimismo, más de una toma de la serie “Love Boat” o “El Crucero del Amor” se hizo desde la cima de la Montuosa.
Sin lugar a dudas, actualmente su atractivo principal es la Iglesia de María de las Américas (antes Capilla de Fátima) que se yergue majestosamente en la cima del cerro y que constituye un verdadero atractivo turístico con la imagen de Cristo más grande, quizá, de todo México, con su mural exterior, su colección de las advocaciones marianas de nuestro continente y, el su mirador sin igual.