Las organizaciones están transformando la función del controller, que evoluciona de tareas tradicionales de reporte hacia un papel estratégico que incluye planificación, análisis de escenarios y apoyo directo en la toma de decisiones. Este cambio responde a un entorno empresarial cada vez más dinámico y complejo, donde las compañías requieren respuestas rápidas y precisas para garantizar su rentabilidad.
Juan Hernández, director del Máster en Control de Gestión and Business Analytics de ef business school, explica que el perfil del controller se ha modificado notablemente en los últimos años. Mientras antes predominaban habilidades financieras puras, actualmente destaca el conocimiento profundo del negocio combinado con competencia en análisis de datos para evaluar rápidamente el impacto de las decisiones en los resultados.
El incremento en la incertidumbre obliga a las empresas a contar con profesionales capaces de identificar las palancas que mejoran la operativa y que puedan implementar cambios efectivos en tiempos cortos. Hernández subraya que el controller es el único perfil en la organización que puede proponer mejoras con impacto tangible en la cuenta de resultados y medir su efectividad en el corto plazo.
El máster que dirige Hernández, reconocido entre los diez mejores de España en su categoría según Forbes, forma a especialistas para participar activamente en procesos críticos de planificación, análisis de rentabilidad y toma de decisiones. Esta formación prepara a los controllers para enfrentar los retos de una economía cada vez más volátil.
El creciente protagonismo del controlling estratégico se explica porque hoy las empresas deben conjugar tres elementos clave: intuición, conocimiento del negocio y capacidad de acción rápida. La figura del controller, desarrollada en los últimos quince años, responde a esta necesidad, posicionándose como un área con alta proyección dentro del mundo financiero.
