Madrid se convirtió en el epicentro nacional del debate sobre privacidad y la inteligencia artificial (IA) durante el XII Congreso Internacional de Privacidad e Inteligencia Artificial organizado por la Asociación Profesional Española de Privacidad e Inteligencia Artificial (APEP·IA). Más de 400 profesionales del sector se congregaron para discutir cómo aprovechar la innovación tecnológica desde un enfoque ético, seguro y responsable.

La apertura del evento estuvo marcada por las intervenciones de Lorenzo Cotino Hueso, presidente de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), y otros referentes como Luis Bermúdez Odriozola y Miguel Recio, presidente de APEP·IA. Cotino Hueso destacó el desafío que presentan las tecnologías de IA capaces de actuar de manera autónoma, subrayando la necesidad de una gobernanza firme que no sacrifique la innovación bajo un marco garantista. Advirtió que la IA ya no es un instrumento pasivo, sino una tecnología proactiva que impulsa iniciativas por sí misma.

El congreso también abordó la evolución normativa que rodea a la IA. Beatriz de Anchorena, chair del Consejo Consultivo del Convenio 108+ del Consejo de Europa, enfatizó la importancia de la responsabilidad institucional para afrontar los cambios impuestos por la inteligencia artificial, sosteniendo que los instrumentos internacionales de protección de datos son el pilar global en esta materia.

Desde la administración española, Aleida Alcaide García, directora general de Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, presentó avances sobre el Reglamento de IA aplicado en España. Destacó además detalles clave del Anteproyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, que incluye dos novedades significativas para la Administración General del Estado: la creación de un inventario de sistemas de IA y la instauración de la figura del delegado de inteligencia artificial, inspirada en el delegado de protección de datos.

Las discusiones enfatizaron que el marco regulatorio debe adaptarse a la velocidad del desarrollo tecnológico, favoreciendo tanto la competitividad como la confianza digital. El congreso abordó también aspectos del acuerdo esperado en el trílogo europeo sobre el paquete Ómnibus de IA, que pretende unificar criterios y reforzar la gobernanza de estos sistemas a nivel comunitario.

En conjunto, el evento reafirmó que la gestión del dato y la transparencia algorítmica son elementos esenciales para promover la innovación sin perder de vista la protección de los derechos fundamentales, sentando las bases para un desarrollo sostenible y ético de la inteligencia artificial.