La misión Artemis II, primera con tripulación que orbitó la Luna desde 1972, contó con un soporte crucial desde España. El embajador de Estados Unidos, Benjamin León Jr., visitó la base de la NASA en Robledo de Chavela para reconocer su papel esencial en el éxito de esta operación espacial.
Durante la visita al Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid (MDSCC), el diplomático destacó que esta instalación, una de las tres que conforman la Red de Espacio Profundo de la NASA, fue decisiva para los ajustes de navegación de la nave Orion y para velar por el regreso seguro de su tripulación.
Operado en colaboración con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), el complejo de Robledo de Chavela fue también protagonista de una innovación tecnológica durante Artemis II: la primera prueba de comunicaciones por láser desde el espacio. Esta tecnología permitió transmitir grandes volúmenes de datos a alta velocidad, superando las limitaciones de las comunicaciones por radiofrecuencia tradicionales.
El embajador León subrayó que este avance tendrá un impacto importante en futuras misiones, incluida la futura Base Lunar que planea establecer la NASA.
Además, señaló que ya están en marcha los preparativos para Artemis III, la siguiente misión tripulada hacia la superficie lunar, con fecha estimada para antes de finales de 2027. En esta nueva etapa, la base en Robledo volverá a ser una pieza clave para la exploración del espacio profundo y el progreso científico global.
Esta colaboración entre Estados Unidos y España, que acumula más de seis décadas, continúa fortaleciendo la exploración espacial y marca un paso importante en la expansión del conocimiento humano más allá de la Tierra.
