Los cuidados paliativos deben ir más allá del control del dolor físico para incluir la atención a las dimensiones psicológica, social y existencial de los pacientes, coinciden expertos de la Cátedra WeCare de UIC Barcelona. En el reciente 12 Workshop Internacional sobre cuidados paliativos, profesionales de diversas disciplinas resaltaron la necesidad de cubrir las múltiples necesidades que enfrentan quienes sufren enfermedades avanzadas.
Entre los temas centrales, se señaló que la etapa terminal en pacientes con insuficiencia cardiaca avanzada resulta menos evidente que en otras patologías, dificultando su identificación y manejo. La investigadora de la Universidad de Utrecht, Everlien de Graaf, explicó que este desafío obliga a coordinar equipos interdisciplinarios para apoyar tanto al paciente como a su entorno en la comprensión de la enfermedad y la anticipación de complicaciones.
Además del dolor físico, De Graaf subrayó la importancia de considerar el impacto psicológico, como el miedo, la ansiedad y la frustración, así como las consecuencias socioeconómicas y los cambios en el estilo de vida asociados a la condición del paciente. Otro aspecto fundamental es el abordaje del sufrimiento espiritual o existencial, que incluye cuestiones sobre el sentido de la vida y la aceptación frente a la enfermedad.
Este enfoque integral se refleja en el proyecto europeo Raphael, liderado por la investigadora de Utrecht, que busca mejorar la atención paliativa para pacientes con insuficiencia cardiaca avanzada, con la colaboración de la Cátedra WeCare. La directora de esta cátedra, Cristina Monforte, destacó que su objetivo es generar conocimiento clínico que contribuya a mejorar la calidad de vida de los pacientes en situación avanzada.
