Las bacterias están presentes en objetos que usamos a diario y resultan mucho más abundantes de lo que comúnmente se piensa. Según Boticaria García, farmacéutica y divulgadora, algunas superficies habituales acumulan cantidades sorprendentes de microorganismos que pueden provocar infecciones si no se toman medidas de higiene adecuadas.

Un ejemplo contundente es el de las mancuernas de gimnasio, que tienen 300 veces más bacterias que un inodoro, a pesar de las rigurosas limpiezas en esos espacios. Los teclados, especialmente en áreas donde se come, pueden alojar hasta 33.000 bacterias por centímetro cuadrado, mientras que ciertos billetes en circulación contienen más de 26.000 tipos distintos de bacterias debido a su prolongada vida útil.

Los teléfonos móviles tampoco están exentos de contaminación. Estudios citados por García indican que uno de cada seis dispositivos presenta bacterias fecales. Asimismo, las cestas de supermercado se encuentran entre los objetos más sucios, siendo un foco importante de microorganismos.

Para reducir el riesgo de contagios por bacterias capaces de causar enfermedades como gastroenteritis, salmonelosis, conjuntivitis o infecciones respiratorias, la experta recomienda lavar las manos con frecuencia y evitar el uso del móvil durante las comidas. Además, aconseja la limpieza regular de superficies y objetos personales con alcohol isopropílico, un desinfectante eficaz para teclados, móviles y otras zonas de uso común.

En casos donde las infecciones complican la salud, es fundamental acudir a un médico para el tratamiento adecuado y evitar consecuencias mayores. La prevención a través de una correcta higiene personal sigue siendo el pilar para minimizar la transmisión de bacterias en el día a día.