Una pareja granadina convirtió una vivienda antigua de Béznar en una casa rural tematizada en el mundo de Harry Potter, con elementos y decoraciones que transportan a los visitantes al universo del famoso mago. Bajo el nombre de Griffin House, este espacio está pensado para fans y curiosos por igual, permitiendo disfrutar de una estancia donde cada rincón remite a detalles emblemáticos de la saga.

La iniciativa nació del amor por la saga de Irene Llavero y Pablo Feixas, quienes durante año y medio reacondicionaron la casa para recrear ambientes como la habitación bajo las escaleras, la Cámara de los Secretos o el autobús noctámbulo, incluyendo incluso varitas mágicas que activan diferentes sorpresas. La decoración integra tanto objetos originales como creaciones propias en 3D, además de tatuajes relacionados con los símbolos de la saga que lleva Irene.

Griffin House es una de las pocas opciones en España para vivir esta experiencia alojativa: junto a otros dos espacios similares, uno en Aragón y otro en Zaragoza, dan cabida a quienes desean desconectar y adentrarse en un mundo fantástico sin salir de la provincia de Granada. La elección de Béznar no fue casual; la pareja buscaba un lugar cercano a la capital y quedó convencida al descubrir una alacena ubicada bajo la escalera, que evocaba directamente a la famosa casa de Harry Potter.

Los visitantes no necesitan pronunciar el hechizo 'Alohomora' para abrir la puerta, aunque la casa está numerada con el emblemático "9 y 3/4", guiño claro para los seguidores de la saga. Desde la decoración hasta las referencias más sutiles, la casa ofrece una inmersión total, con espacios inspirados en personajes como la Dama Gorda o la familia Dursley, y elementos interactivos que convierten la estancia en una experiencia lúdica y emotiva.

El proyecto también responde a una invitación de su entorno cercano, que animó a la pareja a compartir este universo con más personas después de ver la evolución del proyecto destinado inicialmente a uso familiar. Hoy Griffin House se presenta como un destino para quienes buscan combinar turismo rural con una fuerte carga de nostalgia y fantasía, acercándose así al sueño de vivir una aventura como la de un verdadero aprendiz de mago.