El recuerdo de Samuel Luiz, asesinado hace cinco años en una brutal agresión motivada por su orientación sexual, continúa vigente como un símbolo de la lucha contra la Lgtbifobia en España. Su muerte, ocurrida mientras era insultado con la palabra “maricón”, fue un punto de inflexión para la justicia española, que por primera vez reconoció la agravante de discriminación por condición sexual en una condena penal.

El juicio que concluyó recientemente con la sentencia a los acusados ratificó que el principal responsable, Diego Montaña, actuó impulsado por un desprecio directo hacia la identidad sexual de Samuel. La magistrada que dictó la sentencia afirmó que la motivación homófoba fue el elemento decisivo en el ataque. Acompañaron a Montaña otros tres acusados condenados a distintas penas de prisión, mientras que una quinta persona fue absuelta en última instancia tras revisión judicial.

La violencia sufrida por Samuel representa para muchas personas del colectivo Lgtbi la expresión más extrema de una agresión cotidiana aún vigente. La asociación ALAS A Coruña, que ejerció la acusación popular en el juicio, convocó un homenaje en el lugar donde murió Samuel para recordar su legado y alentar a erradicar los discursos de odio. Su expresidenta destacó que, aunque la sociedad ha avanzado, la normalización de la violencia y la difusión de mensajes homófobos en redes sociales continúan siendo un desafío importante.

En la conmemoración, decenas de personas participaron en una ofrenda floral y guardaron un minuto de silencio en la avenida donde se produjo el ataque. La saxofonista Sophie Simons colaboró con una interpretación musical para honrar la memoria del joven, que hoy tendría 29 años.