El municipio de El Cuervo, en Sevilla, enfrenta una creciente crisis de tráfico en la autopista AP-4 que se agrava con la llegada del verano. El alcalde José Manuel Oliva exigió al Gobierno de España que comience de inmediato las obras en los accesos estratégicos de la salida 53 y el kilómetro 26, ambos aprobados desde 2024 pero aún sin ejecución.

Estas infraestructuras buscan descongestionar una vía que en los últimos días sufrió colapsos importantes y retenciones kilométricas, especialmente tras un accidente de un camión pesado. La falta de alternativas para desviar el flujo vehicular convierte la AP-4 en un punto crítico durante los picos de tránsito, lo que genera inquietud entre usuarios y residentes.

El alcalde advirtió que el escenario empeorará con la temporada estival, cuando el tráfico hacia las playas de Cádiz y otros destinos aumenta considerablemente. Actualmente, la salida 53 presenta un diseño incompleto: dispone de un carril solo para salida, pero carece de acceso para incorporarse, una limitación que dificulta despejar embotellamientos en casos de incidentes.

Sobre los proyectos pendientes, Oliva destacó que la inversión planeada supera los 30 millones de euros para obras con glorietas suspendidas y varios ramales, una infraestructura que calificó como “sobredimensionada” pero necesaria para fortalecer la seguridad vial y facilitar evacuaciones y emergencias.

El rechazo a la demora en la ejecución refleja la preocupación de que los fines de semana y jornadas estivales la AP-4 se convierta en un verdadero “embudo mortal”, dificultando el paso y generando riesgo ante altas temperaturas y largos desplazamientos. Vecinos ya reportan evitar transitar por esta vía para no quedar atrapados en los constantes atascos.