El Gobierno ha lanzado una campaña de comunicación llamada DMOCRACIA que combina moda, redes sociales e imagen digital con el objetivo de atraer a la Generación Z, un grupo que muestra un giro hacia posturas más conservadoras. A través de una colección cápsula con sudaderas, camisetas y pantalones diseñados bajo una estética urbana y minimalista, esta campaña busca posicionar un mensaje político en un formato adaptado a los códigos visuales y culturales de esta generación.

Detrás de esta estrategia está el director creativo e ilustrador madrileño Bnomio, quien ha diseñado la identidad visual de la marca. Las caras visibles que representan este proyecto son influencers con gran presencia en Instagram, TikTok y YouTube, como Marina Rivers y Sara Fructuoso, figuras que no tienen autoridad histórica ni académica en temas como la Transición o el constitucionalismo, pero sí cuentan con credibilidad en el entorno digital de los jóvenes. Además, estas promotoras parecen formar parte del círculo cercano al Ejecutivo, lo que sugiere un trabajo coordinado desde el poder.

DMOCRACIA refleja una transformación en los métodos de persuasión estatales. Mientras que durante el franquismo el régimen utilizaba medios como el NO-DO y la radio nacional para difundir su mensaje, hoy el Gobierno recurre a formatos breves y virales, sustentados en algoritmos y en redes sociales. El mensaje político se articula ahora en vídeos cortos, fotografías cuidadas y piezas gráficas que buscan calar rápidamente entre los usuarios jóvenes. En su material audiovisual, uno de los influencers promociona la campaña con la frase: «Soy joven, influencer y demócrata. Por eso visto DMOCRACIA. Cuando te vistes, te posicionas.»

Este modo de comunicación marca un cambio notable en la forma de hacer política. El Ejecutivo ya no se limita a anuncios institucionales tradicionales o ruedas de prensa, sino que opta por apropiarse de herramientas de branding propias del mundo digital para acercar el discurso oficial a un grupo etario que consume contenidos de manera fragmentada y que elige referentes de opinión en ámbitos muy diferentes al político tradicional. DMOCRACIA nace así en un contexto de pluralidad democrática, sometida a la crítica y el debate ciudadano, pero con claras influencias en la forma en que se busca reconfigurar la imagen y el mensaje gubernamental.