El emblemático hotel Formentor, que desde 1929 ha sido refugio de reyes, artistas y figuras históricas, resurgió tras un cierre prolongado provocado por la pandemia y una completa reforma. Ahora, bajo la gestión de Four Seasons, este resort de lujo en Mallorca recupera el esplendor que lo consagró como uno de los pilares de la hotelería europea.

Ubicado en la península de Formentor, dentro de la Sierra de Tramontana —zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco—, el hotel ofrece 110 habitaciones con vistas directas al Mediterráneo. Sus reformas, realizadas por el Estudio Lamela durante casi cuatro años, potenciaron el equilibrio entre historia y modernidad, conservando la esencia del lugar.

Este enclave natural privilegiado, rodeado de bosques de pinos y acantilados, se ha convertido también en un escenario que recuerda a la popular serie de HBO "The White Lotus", famosa por mostrar un lujo aspiracional y paisajes idílicos. La infinity pool exclusiva para adultos atrae a un público joven acaudalado, recreando el ambiente de la ficción con perfiles similares a los personajes de la serie.

Además del alojamiento, el resort cuenta con una extensión dedicada a la producción vinícola: siete hectáreas de viñedos con variedades autóctonas mallorquinas que sustentan la marca Vinyes de Formentor. En sus terrenos también se encuentra la Finca Cases Velles, una casa de campo pensada para eventos exclusivos, que complementa la oferta del complejo.

Durante su historia, Formentor fue testigo de momentos memorables como la luna de miel de Grace Kelly y Rainiero de Mónaco, la estadía de figuras como Charles Chaplin y Winston Churchill, o la presencia habitual de celebridades como María Callas y Christina Onassis. Aquellos tiempos de glamour y discreción ahora convergen con una atmósfera contemporánea que mantiene el nivel de exclusividad sin ostentación.