El cauce del río Segre en la zona urbana de Lleida ha registrado nuevamente un crecimiento significativo de macrófitos, plantas acuáticas autóctonas que forman parte del ecosistema fluvial pero que, en exceso, provocan complicaciones como el aumento de la mosca negra y la acumulación de basura en el lecho del río.

Los macrófitos contribuyen a la oxigenación del agua y sirven de alimento para diversas especies de fauna, además de influir en la regulación dinámica del cauce. Sin embargo, cuando su proliferación supera ciertos límites, se afectan aspectos ambientales y urbanos, generando malos olores y dificultando el correcto flujo del agua.

Durante la primavera, la abundancia de agua por las lluvias y el deshielo permitió que los caudales superaran los 100 metros cúbicos por segundo en semanas consecutivas, lo que limitó el desarrollo de estas plantas. A pesar de ello, se espera que este verano vuelvan a crecer de forma notable, por lo que el Ayuntamiento mantiene una vigilancia constante de la situación.

Para controlar este fenómeno, la Paeria realiza cada año campañas de limpieza para retirar parcialmente los macrófitos en un tramo de aproximadamente dos kilómetros, comprendido entre el Pont Nou y el puente del tren. Estas intervenciones buscan asegurar el paso del agua, reducir olores desagradables y minimizar la proliferación de la mosca negra.

Los trabajos de desbroce utilizan maquinaria especializada, como vehículos anfibios, retroexcavadoras mixtas y dúmpers, que permiten cortar y extraer las plantas y algas acumuladas, así como los residuos atrapados entre ellas, como botellas de plástico. Esta limpieza es necesaria para mejorar la calidad ambiental y la imagen del río en la zona urbana de Lleida.