La violencia contra animales de compañía y su vinculación con la violencia de género tomaron protagonismo en Torrevieja después de que un hombre matara a golpes al gato de su expareja en plena calle. El agresor fue expulsado de España como consecuencia judicial poco frecuente en este tipo de delitos.

El suceso se produjo en el barrio de San Roque, donde testigos presenciaron cómo el hombre de origen colombiano atacó a la gata llamada Nala con extrema crueldad. Primero la lanzó contra una pared con fuerza suficiente para dejarla desorientada y luego continuó propinándole patadas. Finalmente, usó un palo para golpearlas reiteradamente en la cabeza hasta causarle la muerte. Todo ocurrió ante la mirada de vecinos y transeúntes que grabaron la agresión, videos que se hicieron virales y generaron una condena social generalizada.

La Policía Local arrestó al agresor en el lugar de los hechos, mientras intentaba continuar con la agresión sobre el animal ya muerto. La Guardia Civil inició una investigación por maltrato animal con ensañamiento y violencia vicaria, esta última modalidad vinculada a agresiones indirectas contra la pareja a través del daño a sus seres queridos o sus pertenencias. La denunciante fue la expareja del hombre, mientras que diversas asociaciones de protección animal también se personaron en la causa para acompañar la denuncia y exigir medidas más contundentes.

Este caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de establecer penas más severas para el maltrato animal, especialmente en contextos ligados a violencia de género. La expulsión del hombre del país representa una medida excepcional que busca enviar un mensaje claro a quienes ejercen violencia vicaria y daños sobre animales.