La nueva infraestructura vial VAU-5 obtuvo la aprobación de los principales municipios que conforman el Cinturón de Granada, incluyendo la capital, Armilla, Churriana de la Vega y Vegas del Genil. Esta vía de alta capacidad, cuyo coste se estima en alrededor de 40 millones de euros, tiene como objetivo principal aliviar la saturación vehicular y los problemas derivados del tráfico pesado en la zona.
Se espera que la VAU-5 soporte un flujo aproximado de 55.000 vehículos diarios, convirtiéndose en un eje fundamental para la movilidad en el Área Metropolitana del sur de Granada. Además, la ruta facilitará las conexiones estratégicas hacia el Instituto IFMIF-Dones, un proyecto del acelerador de partículas que se considera vital para la economía y el empleo de la región, así como con las circunvalaciones existentes.
Los alcaldes de estos municipios revisan actualmente la documentación pública del proyecto, abierto a alegaciones hasta el 21 de julio. En este proceso, se examinan cuatro propuestas técnicas distintas, con especial atención a la opción preferida por la Junta de Andalucía, aunque se mantienen abiertas las opciones para optimizar la vía.
La alcaldesa de Granada destacó que la VAU-5 incorpora un diseño moderno que no solo favorece el tránsito de vehículos particulares, sino que incluye carriles destinados al transporte público colectivo y un carril ciclopeatonal que promueve desplazamientos sostenibles. El proyecto prevé también la creación de un corredor verde con espacios arbolados, un enfoque alineado con los modelos de movilidad urbana sostenible que se implementan en otras regiones europeas.
Para el alcalde de Churriana de la Vega, esta vía representa una solución necesaria para descongestionar el tráfico en el núcleo del municipio y sus alrededores, lo que mejorará la calidad de vida de los habitantes y facilitará una comunicación más fluida con Granada capital.
En conjunto, la VAU-5 se perfila como una infraestructura clave para actualizar una red vial que quedó obsoleta tras el crecimiento constante de la población en el área. Su construcción busca un equilibrio entre el desarrollo económico, la mejora del tráfico y la sostenibilidad ambiental, aspectos fundamentales para el futuro del Área Metropolitana y la calidad de vida de sus habitantes.
