Jeffrey Ying, un hombre de California, fue sentenciado luego de robar valiosos manuscritos chinos históricos en la biblioteca de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Para llevar a cabo el fraude, utilizó múltiples identidades falsas que le permitieron obtener carnés de biblioteca y acceder a colecciones especiales. En lugar de devolver los originales, entregó copias falsificadas, lo que finalmente alertó a las autoridades.

La biblioteca de UCLA, reconocida por su amplia colección de libros raros y documentos históricos, mantiene bajo estricta custodia ciertos manuscritos que no forman parte del préstamo habitual y solo pueden ser consultados mediante solicitud previa. Ying logró sustraer varios ejemplares de esta sección protegida y reemplazarlos por falsificaciones elaboradas cuidadosamente. La investigación policial identificó que utilizó al menos tres nombres falsos: Jason Wang, Alan Fujimori y Austin Chen.

Las cámaras de seguridad confirmaron que todas las retiradas de documentos fraudulentos correspondían a Ying, quien también fue hallado en posesión de materiales para falsificar los manuscritos, como etiquetas similares a las oficiales y ejemplares en blanco. Durante un registro en una habitación cercana a la universidad, la policía encontró dichos objetos.

Según la acusación, Ying robó manuscritos valorados en aproximadamente 216.000 dólares, incluyendo documentos datados desde fines del siglo XIV hasta la dinastía Qing. Sin embargo, la condena se centró únicamente en el robo de un manuscrito del siglo XVII, delito por el que se declaró culpable. No se ha informado qué ocurrió con las otras piezas relacionadas en el proceso.

Adicionalmente, los fiscales señalaron que Ying realizó viajes frecuentes a China, algunos de ellos pocos días después de los robos, aunque no se ha detallado si esos desplazamientos están vinculados con el paradero de los manuscritos desaparecidos.

Al momento de su detención, en agosto de 2025, los agentes encontraron en su poder un documento de identidad falso a nombre de Austin Chen, junto con dos carnés de biblioteca expedidos bajo ese nombre y el de Jason Wang. Por este esquema de identidades falsas y fraude documental, Ying recibió una condena de un año de arresto domiciliario y tres años de libertad vigilada, con crédito por el tiempo que ya había permanecido en prisión preventiva.