La apertura oficial de las fiestas del Corpus en Vitigudino estuvo marcada por el tradicional chupinazo lanzado por la Asociación Taurina Cultural Villa de Vitigudino, que este año conmemora su décimo aniversario. El acto congregó a decenas de peñas en la Plaza de España y contó con la presencia de autoridades locales y miembros destacados de la comunidad.
Antes del chupinazo, el concejal de Juventud agradeció el esfuerzo de las agrupaciones que participaron en el desfile previo, acompañados por la charanga que animó el recorrido hasta la plaza. Destacó la labor constante de la Asociación Taurina como pieza clave en la organización de los festejos taurinos, resaltando su compromiso con la tradición y la cultura popular del municipio.
El alcalde de Vitigudino también asistió al evento, que continuó con un emotivo discurso del presidente de la asociación. Carlos Huertos recordó los orígenes humildes del grupo, formado inicialmente por quince amigos apasionados que buscaban aportar al pueblo, y subrayó cómo la entidad ha crecido hasta contar con cerca de cien integrantes. Este crecimiento ha situado a la asociación como un pilar fundamental para las celebraciones, gracias a iniciativas como el tradicional toro de cajón.
Huertos puso en valor el trabajo desinteresado de sus miembros, quienes dedican numerosas horas para preparar cada festejo. Explicó que todos los fondos recaudados se destinan íntegramente a financiar los eventos populares y a beneficiar al municipio, con el objetivo de llenar las calles de gente y generar un ambiente festivo para todos.
Para esta misma noche, la agenda incluye una capea con vacas procedentes de la ganadería del Puerto de San Lorenzo, que se celebrará en la plaza de toros y estará amenizada por la disco-móvil 'El Tembleque'. La programación continuará mañana con la tradicional procesión del Santísimo Sacramento, que recorrerá su itinerario habitual adornado por altares colocados por vecinos.
Además, la procesión contará con la participación de la cofradía local, los mayordomos, así como la presencia de niños y niñas que forman parte de las celebraciones religiosas, consolidando el vínculo entre la tradición taurina y la religiosidad popular en Vitigudino.
