La base naval de Rota inició un cierre temporal de su aeródromo para llevar a cabo obras de mejora y reparación de la pista, afectando al tráfico aéreo militar que utiliza esta infraestructura. Como consecuencia, los vuelos de aviones militares se han desviado al aeródromo de Morón durante este período, que se extenderá hasta julio, fecha estimada para finalizar los trabajos.

Esta parada coincide con la renovación automática del convenio entre Estados Unidos y España, que regula el uso conjunto tanto de la base de Rota como del aeródromo de Morón. La decisión de desviar la operativa al aeródromo sevillano se tomó desde la dirección norteamericana en Rota, considerando las reparaciones necesarias para prolongar la vida útil de la pista gaditana utilizada para operaciones de carga, descarga y transporte de personal militar.

El cierre del aeródromo ha tenido un impacto considerable en la plantilla que trabaja en el área de asistencia aérea llamada “Air Freight”, encargada de la gestión de carga y desembarque en las aeronaves, especialmente del personal del Pentágono. Un total de 136 trabajadores se vieron afectados por un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), que comenzó el mismo día que iniciaron las obras y se aplicará de manera rotativa hasta mediados de julio. Solo 30 empleados se mantienen activos durante esta etapa.

De la plantilla afectada, la mayoría corresponde a personal español. Una minoría estadounidense, bajo contratos de jurisdicción americana, queda excluida del ERTE y negocia reducciones a través de acuerdos individuales.

Este expediente se activó sin previo aviso formal por parte de Versar VGS, la empresa concesionaria responsable de la operativa en el área de Air Freight, que anteriormente fue conocida como Louis Berger. Esta firma mantiene un historial conflictivo con sus empleados y con el Ayuntamiento de Rota, que la declaró empresa non grata meses atrás debido a sus disputas laborales reiteradas.

El traslado de vuelos a Morón implicará un aumento en la actividad de esta base andaluza, normalmente más tranquila fuera de situaciones extraordinarias. A pesar de no haber vuelos de gran tonelaje bélico durante este período, el movimiento de personal y material entre ambas bases sumará una carga logística adicional por la distancia de más de 130 kilómetros que las separa.