La ruta aérea entre A Coruña y Londres-Heathrow recuperó protagonismo tras su regreso temporal al aeropuerto de Alvedro, donde obtuvo mejores resultados que en Santiago pese a realizar menos vuelos. Este enlace histórico, muy demandado por el sector local, mostró cifras superiores en ocupación y número de pasajeros durante el cierre parcial del aeropuerto Rosalía de Castro para obras.

Durante casi un mes, desde finales de abril hasta la reapertura de Lavacolla, Alvedro gestionó la conexión Londres-Heathrow en menos días y con ocho operaciones menos que Santiago en mayo del año anterior, pero alcanzó una ocupación media del 90,6% y movilizó 8.864 pasajeros, superando así los 8.756 viajeros y 77,8% de ocupación registrados en Santiago en un mes completo.

La plataforma Alvedro Vuela Más Alto, que analizó los datos oficiales de AENA destacando que la comparación considera el tipo de avión y plazas disponibles, señaló que esta diferencia sugiere que la ruta podría no estar funcionando correctamente desde Santiago. Su portavoz subrayó que las tarifas aéreas elevadas, cercanas a los sesenta euros por pasajero debido a las tasas aeroportuarias, junto con bajos niveles de ocupación, han propiciado cuestionamientos sobre la continuidad de la ruta en Lavacolla.

Este contexto ha generado críticas hacia la política aeroportuaria gallega, que tiende a centralizar los vuelos internacionales en Santiago, relegando a A Coruña y Vigo, una estrategia que se pone en duda por los resultados obtenidos en Alvedro y la pérdida de rutas internacionales como la conexión con Lisboa.

En paralelo, Vueling decidió ceder sus derechos para operar en el enlace Santiago-Heathrow durante la temporada invernal, reorientando su capacidad hacia el aeropuerto londinense de Gatwick, donde mantendrá vuelos diarios. Este movimiento busca mantener la conectividad con Londres sin perder capacidad, aunque cambia el destino aeroportuario en la capital británica.