La película «Obsession» se convirtió en un fenómeno económico que supera con creces su modesto presupuesto inicial. Capstone, la compañía que financió el proyecto, espera obtener entre 40 y 50 millones de dólares gracias a la taquilla, y ha decidido compartir una parte de esas ganancias con el equipo creativo, incluido el director Curry Barker.
Aunque al inicio el personal detrás de la película recibió pagos fijos y relativamente bajos —como en el caso de la directora de arte, que cobró poco más de seis mil dólares—, el éxito masivo de la producción ha cambiado este panorama. El reparto de beneficios representa un reconocimiento económico que va más allá de la compensación inicial y del valor profesional que aporta la película a sus carreras.
Además de Capstone, otras entidades vinculadas con «Obsession» obtendrán sumas significativas. Jason Blum, de Blumhouse, aseguraba un porcentaje de las recaudaciones en taquilla estadounidense y alcanzará aproximadamente 17 millones de dólares. Por otro lado, Focus Features, encargada de la distribución, embolsará más de 100 millones gracias al gran rendimiento comercial de la cinta.
El presupuesto original de «Obsession» fue de apenas 750 mil dólares, pero su recaudación cercana a los 250 millones demuestra un éxito poco habitual en la industria, donde el personal creativo suele recibir una tarifa fija independiente de los ingresos que genere el filme. La decisión de Capstone abre un precedente para que quienes contribuyen en la realización de una película puedan beneficiarse directamente del éxito financiero que ésta obtiene.
