Un incendio reciente dañó por completo un edificio en la calle Vicente Risco, generando inquietud entre los habitantes de A Ponte, quienes temen que nuevos inmuebles puedan ser ocupados y quedar en similares condiciones de abandono y riesgo.

Las labores de los bomberos continúan para extinguir rescoldos entre los escombros, mientras trabajadores apuntalan la fachada y la planta baja del inmueble afectado, intentando además restaurar los servicios de agua y electricidad en el edificio contiguo, también deteriorado. Este último está próximo a ser declarado en ruinas, aumentando la sensación de vulnerabilidad en la comunidad.

Vecinos y comerciantes cercanos al lugar manifiestan su preocupación ante la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades ante la serie de ocupaciones irregulares que afectan al barrio. La farmacéutica Ana García, cuyo local permanece cerrado, comenta que esta situación se veía venir y denuncia la pasividad administrativa frente a los hechos.

El temor a la inseguridad crece entre los residentes, quienes adoptan medidas para proteger sus viviendas y denuncian la presencia constante de personas en edificios vacíos y en zonas cercanas como la calle Ribeiriño y la avenida de Santiago. Allí se reportan reuniones sociales ruidosas y personas pernoctando en áreas con vegetación fácilmente inflamable.

La presidenta de la Asociación de Vecinos Ponte Canedo señala a estas zonas como focos potenciales de nuevos conflictos y riesgos, en especial por la maleza que rodea algunos lugares, lo que podría agravar un incendio similar al reciente. La comunidad reclama una actuación más decidida para evitar la repetición de estos episodios, que afectan la calidad de vida y la seguridad del barrio.

En resumen, los vecinos de A Ponte enfrentan una situación de incertidumbre por la ocupación de inmuebles y el deterioro causado, mientras esperan que las autoridades tomen medidas urgentes para evitar que otros edificios sean afectados y se restablezca la normalidad en el área.