Fernando Morientes, reconocido exfutbolista español, ha convertido su hogar en Madrid en un espacio que refleja no solo su trayectoria deportiva sino también sus valores y gustos personales. La residencia, de diseño moderno con influencias orientales, se presenta como un refugio familiar donde cada detalle remite a las vivencias y sueños cumplidos del exdelantero.
El interior de la vivienda combina minimalismo con maximalismo exótico y lujo relajado, creando ambientes únicos. En el salón principal, el juego de colores neutros contrastados con tonos vivos, como los rojos intensos de un armario lacado oriental, se une a texturas naturales para lograr un espacio acogedor y con personalidad. Grandes ventanales aportan una sensación de amplitud y luminosidad, mientras que el mobiliario de diseño y las lámparas escultóricas aportan un toque sofisticado.
La casa cuenta con varias zonas destinadas a diferentes actividades y momentos de ocio y relajación. Destacan la sala de cine privada y el salón de belleza, espacios poco comunes que subrayan la atención al detalle y el confort. Además, el gimnasio y el salón chill out complementan el bienestar interno.
En el exterior, una piscina infinita acompaña a un cuidado jardín japonés que aporta serenidad y un aire oriental al conjunto. También existe un porche con cocina integrada, ideal para disfrutar del aire libre en familia.
Las habitaciones reflejan la misma combinación de estilos: la suite principal incorpora un cabecero de terciopelo que realza la elegancia, mientras que los dormitorios juveniles cuentan con papeles pintados de autor, aportando frescura y creatividad. Cada espacio parece mostrar un equilibrio entre diseño y funcionalidad, pensado para un hogar que acoge a toda la familia de Morientes: su esposa y sus cuatro hijos.
