Los trabajadores de Airbus en España empezaron una huelga que ha registrado un amplio respaldo, principalmente en la planta de Getafe, donde más de 3.000 empleados, más del 30% de la plantilla, han seguido la protesta, según informó el sindicato convocante. Esta movilización ocurre en un momento de creciente inversión en defensa europea, cuando Airbus se perfila como una compañía clave en el sector.
Además de Getafe, donde se concentra la mayor parte del personal, la protesta ha tenido un seguimiento significativo en la planta de San Pablo, Sevilla, donde los sindicatos también definieron la huelga como un éxito. En la planta de Illescas, Toledo, aún no se ha cuantificado la participación. La huelga fue convocada por el Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos (SIPA), que tiene una fuerte representatividad en Getafe y es el segundo sindicato más importante en Airbus España, sólo por detrás de CCOO.
Los puntos centrales del paro incluyen demandas de revisión en las condiciones de teletrabajo, subida salarial y mejor gestión de la incapacidad temporal. El sindicato denunció la falta de disposición de la dirección para negociar bajo presión, a diferencia de movilizaciones anteriores en las que sí hubo diálogo con la empresa. Una asamblea determinará la continuidad de la huelga, que según el líder sindical Israel Parades, es probable que se mantenga al menos durante otro día.
Esta huelga afecta a Airbus justo cuando el sector de defensa europeo experimenta un impulso histórico de gasto e inversiones, especialmente para España, que mantiene su compromiso de destinar recursos adecuados a esta área. Airbus, como actor principal en la industria aeronáutica y de defensa, está en medio de esa dinámica expansiva que, sin embargo, no ha detenido las tensiones laborales internas.
