En 1997, el líder de Zaire, Mobutu Sese Seko, abandonó el país escoltado por sus militares y se dirigió al avión presidencial que significó el cierre de su régimen autoritario de más de tres décadas. Este hecho significó el fin de su gobierno y un punto de inflexión en la historia política de Zaire, hoy conocido como República Democrática del Congo.

Durante su mandato, Mobutu mantuvo un control férreo sobre el país, marcando una etapa de dictadura caracterizada por la corrupción y la concentración del poder. Su salida se produjo luego de presiones internas y externas que debilitaban su autoridad política y militar.

El derrocamiento de Mobutu abrió la puerta a una nueva etapa en la historia de la nación, enfrentando ahora retos relacionados con la estabilización política y la reconstrucción social tras años de autoritarismo. Su viaje hacia el exilio marcó el fin de un largo ciclo político que influyó decisivamente en la dinámica regional del África central.