El ambiente en el Campus de la Universidad de Cádiz se llenó de tensiones y emociones durante la primera jornada de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Entre quienes repasaban frenéticamente hasta el último minuto y otros que prefirieron desconectarse, los nervios se sintieron de manera dispareja entre cientos de estudiantes. Algunos conversaban animadamente, mientras otros mantenían un silencio tenso, absortos en sus pensamientos o en la revisión mental de conceptos estudiados durante semanas.

Las técnicas para atraer la suerte estuvieron muy presentes en las entradas a las facultades. Los alumnos llevaron consigo objetos simbólicos como hojas de laurel en los zapatos, medallas religiosas, pulseras consideradas amuletos o estampitas pegadas al móvil. Estos rituales se mezclaron con intercambios espontáneos sobre las expectativas de las pruebas, notas de corte y las dudas acerca del futuro académico.

En cuanto al desarrollo de los exámenes, Lengua Castellana y Literatura e Historia acapararon las conversaciones durante los descansos. En particular, las preguntas de Literatura sorprendieron por su enfoque en un único bloque, lo que generó cierta frustración entre quienes esperaban opciones más variadas. Sin embargo, algunos estudiantes valoraron positivamente esta concentración temática, pues les permitió aprovechar su preparación específica.

Respecto a Historia, materia que suele generar respeto entre los aspirantes, muchos se sintieron conformes al encontrar contenidos relacionados con la Segunda República y la Transición, temas que habían estudiado con especial dedicación. Estos primeros análisis informales se daban en los pasillos, mientras los alumnos compartían sensaciones y comparaban sus respuestas.

El contraste en la percepción de la dificultad entre compañeros fue notable. Algunos calificaron a Lengua como el examen más incómodo, especialmente por la ausencia de más alternativas en Literatura, situación que hizo cuestionar a quienes habían estudiado bloques distintos. Por otro lado, hubo quienes salieron más tranquilos y confiados gracias a que el temario respondió a su estrategia de estudio.