Casi la mitad de las col·lectivitats de regants de los Canals d’Urgell manifestaron su rechazo al reciente acuerdo de modernización presentado por el Gobierno y la junta de la casa canal, al considerar que se trata de un pacto impuesto de manera unilateral sin consultar ni consensuar con todos los afectados.
Los representantes de diez col·lectivitats, junto con responsables del abastecimiento y de centrales hidroeléctricas, reclamaron la transparencia que, aseguran, ha faltado en el proceso. Señalaron que en la última junta de gobierno del canal, realizada apenas dos días antes del anuncio del acuerdo, se había acordado continuar con las negociaciones para alcanzar un consenso que defendiera los intereses de los regantes, lo que no sucedió.
El presidente de la col·lectivitat número 13 subrayó que en ningún momento se aprobó o votó el proyecto presentado, que fue comunicado por el presidente del canal y el consejero de Agricultura sin que los vocales tuvieran conocimiento previo. Denunciaron que esa presentación pública se realizó a espaldas de la mayoría, contraviniendo el compromiso de buscar una propuesta conjunta.
Si bien los regantes apoyan la modernización de la infraestructura hidráulica, critican la actuación de la Comunitat General de Regants de los Canals d’Urgell, que lidera la negociación, y demandan que se respete su participación y se les tome en cuenta en futuras decisiones.
Para resolver esta situación, está convocada una nueva junta de gobierno que permitirá, según los delegados, retomar un verdadero diálogo y construir una propuesta que represente el consenso entre todas las partes implicadas.
