En un escenario poco común para Caracas, dos aeronaves militares aterrizaron en la embajada de Estados Unidos, escenario de un simulacro de evacuación que llamó la atención tanto de la prensa nacional e internacional como de numerosos vecinos de la capital venezolana. Este ejercicio marcó un momento relevante tras la reapertura de la sede diplomática en el país.

Desde temprano, residentes de diferentes sectores como Valle Arriba, Las Mercedes y El Paraíso se reunieron en un mirador cercano para seguir el despliegue aéreo y terrestre. Muchos llegaron en familia para observar lo que calificaron como un acontecimiento inusual, reflexionando sobre la significancia de la actividad en un contexto político complejo y con incertidumbre acerca de la naturaleza del evento.

El simulacro contó con la supervisión del general Francis L. Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, quien estuvo presente para monitorear el operativo y mantener encuentros con representantes del Gobierno interino venezolano. Aproximadamente veinte personas, entre civiles y militares, descendieron de las aeronaves durante el ejercicio, aunque el acceso a la prensa dentro de la embajada permaneció restringido. Los medios debieron limitarse a captaciones visuales con zoom para documentar el desarrollo del simulacro.