Las temperaturas globales podrían experimentar un aumento significativo en los próximos cinco años, acercándose a un incremento de 1,5 grados Celsius, según una nueva evaluación publicada por la ONU y la Oficina Meteorológica del Reino Unido. Este escenario plantea serias dudas sobre la efectividad del Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento planetario y fue firmado por la mayoría de los países, aunque no por los mayores emisores de gases de efecto invernadero como China, Rusia o Estados Unidos.

El análisis advierte que el Ártico, una de las regiones donde el calentamiento ocurre con mayor rapidez, podría quedar libre de hielo durante marzo en áreas como el mar de Barents, Bering y Ojotsk. Esta desaparición anticipada del hielo favorecerá la aparición de fenómenos meteorológicos más extremos en el hemisferio norte, exacerbando los riesgos climáticos.

Asimismo, se proyecta un fenómeno de El Niño particularmente fuerte que comenzaría a manifestarse este invierno y podría extenderse hasta 2027. Este calentamiento prolongado de la superficie oceánica del Pacífico central y oriental contribuye a elevar las temperaturas globales, generando condiciones que podrían establecer récords históricos.

A pesar de estas proyecciones preocupantes, ambas organizaciones insisten en que existe margen para mitigar estos impactos si los gobiernos asumen compromisos firmes y coordinados para frenar el avance del calentamiento global y sus consecuencias en los ecosistemas y sociedades humanas.