Las banderas que permanecen en la Luna son todas de Estados Unidos, resultado de un proceso cuidadoso para evitar la percepción de apropiar ese territorio lunar. El país decidió no llevar la bandera de Naciones Unidas ni colocar las de todos los países, para respetar el Tratado Espacial Exterior de 1967, que prohíbe reclamaciones territoriales en la Luna.
La inscripción que acompaña a la bandera de la misión Apolo 11 afirma simbólicamente que los astronautas pisaron la Luna en nombre de toda la humanidad y que vinieron en paz. Además, el gobierno estadounidense aclaró mediante una ley firmada por el presidente Nixon que este acto no implicaba una reivindicación territorial.
El diseño de las banderas contempló las condiciones únicas del ambiente lunar. Debido a la ausencia de viento, fue necesario crear un poste horizontal para sostener la bandera y que pareciera estar flameando. Jack Kinzler, jefe de servicios técnicos, ideó este mecanismo para superar las limitaciones del entorno sin atmósfera y las restricciones propias de los trajes espaciales, que dificultan el movimiento y la destreza manual.
Cada bandera, hecha de nylon, estaba montada en un tubo de aluminio de poco más de un metro y medio, ligero para no afectar la carga de la nave. También recibió un embalaje protector especial, con caja de acero inoxidable y aislamiento térmico, que la resguardaba del calor extremo generado por el motor del módulo lunar durante el descenso. Estas precauciones limitaron la temperatura a la que la bandera estaría expuesta a un máximo cercano a 80 °C.
Colocar la bandera no fue tarea sencilla para Armstrong y Aldrin en la Apolo 11. El polvo lunar, con bordes afilados y propiedades muy distintas al de la Tierra, dificultó clavar el poste más allá de 18 centímetros. Este tipo de suelo hace que los objetos se quedaran atascados, complicando la tarea.
En la Apolo 12 hubo otros inconvenientes: el mecanismo para sostener el poste horizontal falló y la bandera terminó en un ángulo inclinado. Por su parte, la Apolo 13 nunca logró alunizar debido a un mal funcionamiento y la bandera que llevaba fue destruida reingresando a la atmósfera terrestre.
Hasta ahora, las misiones Apolo han dejado siete banderas en la superficie lunar. Estas representan un logro histórico de la exploración espacial y permanecen como testimonios físicos de la presencia humana en otro cuerpo celeste.
