La ampliación del hospital del sur de Tenerife se encuentra nuevamente estancada en la fase administrativa, al no resolverse la adjudicación del contrato para redactar el proyecto técnico que definirá las futuras obras. Este contratiempo, previsto para haber concluido hace semanas, podría retrasar el calendario global del proyecto.
La mesa de contratación, tras revisar las propuestas recibidas, detectó inconsistencias en la puntuación técnica de varias ofertas y solicitó documentación adicional a las empresas involucradas, lo que obliga a postergar la decisión final. La administración ha informado que el veredicto podría hacerse público a principios de la próxima semana, aunque la incertidumbre permanece.
El hospital, inaugurado en 2015 tras décadas de demoras, atiende a una población que supera los 300.000 habitantes entre residentes y turistas, convirtiéndose en un centro clave para el sur del Archipiélago. La ampliación apunta a completar módulos actuales pendientes y renovar áreas críticas como Urgencias, Diagnóstico por Imagen, laboratorios, banco de sangre, consultas externas, rehabilitación, hospitalización, hemodinámica, cuidados intensivos y la ampliación del bloque quirúrgico.
El concurso, lanzado por el Gobierno de Canarias con un presupuesto que supera el millón de euros, pretende definir con detalle las intervenciones en la primera fase, a cargo del equipo técnico que finalmente sea adjudicatario. Desde la Plataforma Pro Hospital Público del Sur, crítica con los retrasos acumulados, consideran que los avances tecnológicos permitirían acortar el plazo de entrega a seis u ocho meses, aunque actualmente se estima que serán diez meses los necesarios para la redacción completa del proyecto.
Este nuevo frenazo en la contratación técnica representa un obstáculo más en una obra que desde sus orígenes enfrenta demoras prolongadas, y que es crucial para mejorar la atención sanitaria de una zona en constante crecimiento demográfico y turístico.
