El centro penitenciario Madrid IV, situado en Navalcarnero y que alberga alrededor de 650 internos, cuenta con una obra artística singular en su salón de actos: una réplica del “Guernica”, realizada íntegramente con hilo. Esta pieza fue elaborada por el recluso argentino Claudio “Goro” Gorosito con la colaboración de otros presos.
La réplica, que mide 3,49 metros de alto por 7,77 metros de largo, utiliza once colores diferentes y requirió alrededor de 1,2 millones de horas de trabajo. Esta técnica, que ha sido descrita por el personal de la prisión como “arte taleguero”, aporta una nueva lectura a la emblemática obra de Picasso y se ha convertido en uno de los elementos visuales más relevantes del lugar.
En una entrevista previa, Gorosito explicó que el “Guernica” fue su inspiración y un soporte para enfrentar la realidad penitenciaria. Recordó que un funcionario les facilitó un libro del Museo del Prado con fotos fragmentadas del cuadro original, lo que sirvió como base para la confección. El artista describió la experiencia de crear con hilos como una terapia que aportó sentido, orgullo y desarrollo personal durante su estancia en prisión.
La historia de Claudio “Goro” también fue protagonista de la coproducción cinematográfica argentino-española titulada “Goro: el que mueve los hilos”, que ganó el Festival Internacional de Tenerife. Según el artista, quienes elogian su trabajo con hilos comparan su técnica con la de pintores que usan acuarelas u óleos, y aunque inicialmente sentía vergüenza de definirse como artista plástico, hoy lo acepta con orgullo.
Recientemente, la Academia de Cine presentó en la misma prisión un programa de intervención audiovisual que tiene como escenario el salón donde se encuentra la réplica del “Guernica”. Esta iniciativa busca darle visibilidad a proyectos culturales dentro de espacios penitenciarios y subrayar el valor del arte como herramienta de transformación y reinserción.
