La festividad del Corpus Christi en Valencia recuperó este año una de sus tradiciones más emblemáticas: la instalación de siete monumentos florales distribuidos a lo largo del recorrido de la Procesión General, acompañados por coros que ofrecen soporte musical en puntos estratégicos. Esta iniciativa busca realzar el paso solemne de la Custodia, uno de los momentos más destacados de la celebración.
Estos monumentos fueron diseñados por el Gremio de Floristas de la Comunitat Valenciana bajo la coordinación de Juan Lluesma, y se ubicaron en espacios clave como la plaza de Manises, la plaza del Tossal, el entorno de la Lonja, la esquina entre avenida María Cristina y calle San Vicente, frente a la iglesia de San Martín, en calle del Mar y frente al Palacio Arzobispal. En cada uno de estos lugares, las agrupaciones corales acompañaron la Procesión para crear un ambiente de solemnidad y reforzar la historia y el significado de esta festividad.
Además, estos nuevos montajes florales se sumaron al tradicional monumento en la plaza de la Reina, una composición que representa el Santo Cáliz realizada en bareta por el artista Juanjo García. Esta obra se completa todos los años con decoración floral aportada por alumnado y profesorado de la Escuela Municipal de Jardinería, dependiente de la Concejalía de Parques y Jardines.
La celebración incluyó la participación de siete coros: la Sociedad Coral de San Antonio de Benagéber, el Orfeón Manuel Palau, el Coro Aaacema, la Coral Divisi, la Coral Polifónica Valentina, la Coral de la Agrupación Musical Santa Cecilia del Grao y el Grupo Coral Quorum. Todos ellos actuaron especialmente durante el paso de la Custodia, reforzando la emotividad de la procesión y la conexión con la tradición valenciana.
Este conjunto de actividades se enmarca en los actos del 700 aniversario del Corpus Christi de Valencia, uno de los eventos religiosos y culturales más antiguos de España. El empeño por recuperar imágenes históricas y crear un entorno floral y musical destaca el valor patrimonial y el carácter festivo de esta celebración.
Por otro lado, la Delegación de Parques y Jardines impulsó una intervención ornamental especial en la plaza del Ayuntamiento, uno de los epicentros del evento. La decoración floral recreó la bandera de España y la Senyera valenciana con cerca de 900 ejemplares de kalanchoe en rojo y amarillo, suministrados por un vivero local. Como detalle singular, la franja azul de la Senyera se representó mediante marmolina coloreada, integrándose así en la fuente central de la plaza y realzando la imagen urbana durante la Festa Grossa.
