Fernando Alonso tuvo que abandonar antes de completar 30 vueltas en el Gran Premio de Canadá, marcando su tercer retiro en cinco carreras del Mundial de Fórmula 1 2026. Esta vez, la causa no fueron fallos mecánicos, sino la incomodidad con el asiento que le dificultaba conducir con eficacia durante la prueba en el circuito Gilles Villeneuve.
El equipo Aston Martin intentó realizar ajustes desde el sábado para mejorar la situación, pero no fueron suficientes para que Alonso se sintiera cómodo. Según Pedro de la Rosa, embajador de la escudería, esta incomodidad llevó a la decisión lógica de retirar el coche para evitar mayores complicaciones, ante una carrera en la que no contaban con ritmo para pelear por puntos.
El piloto asturiano reconoció que la salida había sido positiva y logró ganar posiciones arriesgando con neumáticos blandos, alcanzando momentáneamente el top 10, una situación poco habitual dada la dificultad para ser competitivos. Sin embargo, el ritmo decayó rápidamente, devolviéndolo a su posición real en el pelotón. Aunque frustrante, Alonso valoró como positivo el progreso mostrado durante el fin de semana y cree que esto puede ser la base para mejorar.
De cara a la próxima carrera en Mónaco, Alonso se mostró optimista, subrayando que las características del circuito, mucho más lento y con menor exigencia para el motor, podrían darle al AMR26 una oportunidad para rendir mejor. Por primera vez en la temporada, el piloto mencionó la palabra «esperanza» para describir sus expectativas sobre lo que está por venir.
