Durante el Mundial de México 1970, León se convirtió en escenario de encuentros memorables que marcaron la historia del futbol. En ese torneo, la ciudad fue anfitriona de siete partidos, incluyendo los de Alemania Federal, una de las selecciones más destacadas, que disputó aquí todos sus encuentros de la fase de grupos y protagonizó una icónica remontada contra Inglaterra en los cuartos de final. Aquel evento dejó una huella profunda en León, que durante semanas atrajo a visitantes y medios de todo el mundo.
Hoy, una parte de esa historia permanece viva gracias a la colección de Gonzalo López Díaz, un aficionado y coleccionista que guarda boletos originales de los Mundiales de 1970 y 1986, además de entradas de partidos del Club León. Entre sus piezas más valiosas figuran entradas para la final del Mundial del 70, documentos que rememoran una época en la que el acceso a los eventos deportivos era físico y artesanal, muy diferente al formato digital actual.
Para Gonzalo, estos boletos no solo son simples papeles, sino recuerdos tangibles que reflejan la emoción de tiempos pasados y la transformación que vivió León en aquel entonces. La ciudad fue un punto neurálgico del deporte mundial, sus calles recibieron a delegaciones internacionales y aficionados de distintos países, generando un ambiente único que aún hoy se conserva en esos pequeños fragmentos de papel.
