Carmen Amoraga condensa su personalidad artística en tres libros que describen su trayectoria, influencias y aspiraciones. Entre ellos destaca “La vida era eso”, su obra que sintetiza su esencia como autora y que le significó un importante reconocimiento literario.

Además de su propio trabajo, Amoraga señala la influencia decisiva de un clásico: “El diario de Ana Frank”. La lectura de este testimonio histórico amplió su comprensión sobre la escritura como un acto de resistencia y transformación personal, un impulso que ella misma busca en su labor literaria.

Entre sus deseos creativos figura un libro que jamás escribió, pero que admira profundamente: “El corazón helado”, de Almudena Grandes. Considera a Grandes una voz fundamental del siglo XXI y aspira a mantener una coherencia temática a lo largo de su obra, como lo hace la autora madrileña.

Esta propuesta forma parte de una iniciativa cultural valenciana en la que diferentes creadores se describen mediante tres trabajos literarios: uno propio, otro que los haya marcado y un tercero que desearían haber escrito. El objetivo es ofrecer una visión íntima y artística que trascienda la mera biografía tradicional, explorando cómo el arte refleja la identidad.