La clasificación de la selección española para las semifinales del Mundial 2026 se vivió con gran entusiasmo en Ceuta, donde se festejó especialmente el gol definitivo de Mikel Merino. El mediocampista navarro, vinculado a la ciudad desde su infancia, fue protagonista en el triunfo 2-1 frente a Bélgica, partido que requirió esfuerzo frente a un rival complicado y en el que España debió remontar tras recibir el primer gol.
La conexión de Merino con Ceuta trasciende el terreno de juego. Durante su infancia, el futbolista estuvo vinculado al Natación Caballa, club donde fue entrenado por Nicolás Rodríguez, quien se mostró orgulloso del logro del jugador en la Copa del Mundo. Además, Merino cursó estudios en el CEIP Lope de Vega, coincidiendo con el paso de su padre, Miguel Merino, por la Agrupación Deportiva Ceuta, equipo que buscaba ascender a Segunda División. Esta relación familiar y deportiva ha hecho que su éxito se celebre con especial afecto en la ciudad autónoma.
La mayor euforia en Ceuta llegó con el gol que sentenció el partido y aseguró la clasificación para las semifinales, provocando una auténtica fiesta tanto en la ciudad como en otras localidades españolas. El gesto de Merino es interpretado como un homenaje y un orgullo para Ceuta, donde numerosas personas siguen con interés su carrera y celebran cada uno de sus avances en el Mundial.
