Colombia consolidó su imagen como posible revelación en el Mundial 2026 al empatar 0-0 contra Portugal en Miami, un encuentro que combinó intensidad defensiva y oportunidades claras, pero que finalmente dejó las redes intactas. La 'Sele' mostró un planteo serio y maduro que complicó a uno de los grandes favoritos desde el principio.
Gran parte del brillo del partido lo aportó James Rodríguez, quien volvió a destacar con una actuación que recordó sus mejores momentos en Copa del Mundo. Generó cinco ocasiones de peligro para sus compañeros, completó dos regates y recuperó tres balones, manteniendo un ritmo que algunos describen como "jugando andando", pero que en la práctica fue una lección de clase y visión de juego.
En el otro arco, Diogo Costa fue clave para Portugal, con hasta seis intervenciones decisivas que mantuvieron a su equipo en el partido, que por momentos perdió fluidez y quedó lejos de desplegar el fútbol esperado. Su rendimiento evitó una derrota que la selección lusa veía cada vez más cerca.
Además de estas figuras, la medular colombiana contó con una de las grandes sorpresas del torneo: Gustavo Puerta. El joven centrocampista del Racing Club español brilló con su precisión, completando un 96% de aciertos en pases, generando una ocasión de gol y sumando múltiples recuperaciones y despejes que dieron equilibrio a su equipo.
El partido terminó con una acción polémica que justificó la tensión: un gol colombiano anulado por un fuera de juego milimétrico en los minutos finales, que habría desatado la euforia en las gradas. Estos fueron dominadas ampliamente por la afición colombiana, que inundó el Hard Rock Stadium con una marea amarilla y un apoyo constante, reflejo de la numerosa colonia en el sur de Florida.
Con este empate, Colombia se prepara para enfrentar a Ghana en Kansas City, mientras que Portugal verá acción en Toronto ante Croacia. Ambas selecciones mantienen viva la ilusión de avanzar en un Mundial que ya ha dejado claro que los empates pueden ser tan emocionantes como los goleadores.
