Cristina Martínez, referente histórica del Deportivo Abanca, decidió poner fin a su carrera tras diez temporadas con el club. La jugadora astorgana anunció su retirada un año después de su pausa por maternidad, tras intentar regresar sin poder volver a competir activamente. Durante el descanso del partido contra Andorra, el club rindió homenaje a una figura que marcó una época en el fútbol femenino coruñés.

Desde su debut en 2016, Cris Martínez disputó 221 encuentros defendiendo la camiseta blanquiazul, un símbolo que trasciende su labor en el campo. Su historia se confunde con la modernización del Deportivo, evocando incluso a la legendaria etapa del extinto Karbo y cristalizando el proyecto del Dépor Abanca como un lugar de referencia en la élite del fútbol español femenino.

En su palmarés acumula dos ascensos a Primera División y cuatro trofeos Teresa Herrera, reflejo del impacto deportivo y social que tuvo durante sus años como capitana. La futbolista, entre lágrimas, explicó que su retirada responde a una razón personal muy importante y afirmó que continuará vinculada al club, «que siempre será su hogar» aunque ya no esté en el césped.

Martínez enfatizó que no ve esta etapa como una despedida definitiva. Para ella, el Deportivo sigue siendo parte de su vida y su identidad. Su legado se refleja no solo en títulos, sino en la influencia que tuvo como ejemplo para futuras generaciones dentro del club, especialmente ahora que el equipo afronta por primera vez en su historia tres temporadas consecutivas en la máxima categoría.

En sus propias palabras, Cris valoró estos diez años como un tiempo lleno de aprendizajes, con momentos positivos y difíciles, y se mostró orgullosa de haber defendido una camiseta que significa mucho para la afición y para la comunidad que sostiene el proyecto. Su vínculo con el Deportivo se mantiene vivo, más allá del retiro, asegurando que el club seguirá ocupando un lugar especial en su corazón.