Novak Djokovic confirmó su vigencia al alcanzar su octava semifinal consecutiva en Wimbledon, tras un duelo memorable que se extendió por más de cinco horas frente a Felix Auger-Aliassime. El serbio se impuso con parciales de 7-6 (10), 3-6, 6-3, 6-7 (4) y 7-6 (4), en un tenso supertiebreak que definió un partido cargado de emociones y exigencia física.
Con 39 años, Djokovic continúa ampliando récords en uno de los torneos más prestigiosos del circuito. Además de superar a Roger Federer como el jugador con más victorias en el All England Club, el tenista de Belgrado también estableció un nuevo hito al convertirse en el hombre con más semifinales consecutivas en Wimbledon. Esta racha, que inició en 2018, lo acerca a su objetivo de conseguir su octavo título sobre césped en Londres.
El partido fue una muestra del dominio mental y físico que caracteriza a Djokovic, quien supo mantener la concentración en los momentos más decisivos. Por su parte, Auger-Aliassime estuvo cerca de dar la sorpresa, pero no pudo superar la experiencia y la fortaleza del serbio en el momento crucial del desempate final, donde la precisión y la calma marcaron la diferencia.
Del otro lado del cuadro, Jannik Sinner se impuso en tres sets a Jan-Lennard Struff (7-5, 7-6, 6-3), consolidándose como uno de los principales candidatos a quedarse con el torneo. El italiano demostró habilidad para neutralizar los potentes servicios de Struff y mantuvo el control del encuentro, lo que le permitió avanzar a su segunda semifinal en un Grand Slam.
El enfrentamiento entre Djokovic y Sinner será un duelo con historia, ya que el italiano mantiene una ligera ventaja en el historial particular, con seis victorias contra cinco del serbio. Su último encuentro se produjo en la semifinal del Open de Australia, donde Djokovic protagonizó una de las sorpresas del torneo al vencer a Sinner. Este choque en Wimbledon promete ser una nueva exhibición de calidad y voluntad por parte de ambos tenistas.
