El Centre d’Esports Sabadell confirmó su regreso a la Segunda División después de imponerse con claridad en el partido de vuelta ante Zamora, con un resultado de 4-0 en la Nova Creu Alta. Esta goleada revirtió la derrota inicial sufrida en la ida y desató una celebración masiva en la ciudad, que vivió un desenlace cargado de adrenalina y un cierre accidentado.
Dirigidos por Ferran Costa, los arlequinados se plantaron con la mentalidad de dar la vuelta a la eliminatoria desde el pitazo inicial. Los goles de Javi López-Pinto, Eneko Aguilar, Quadri y Xavi Moreno marcaron la pauta del partido y sellaron la clasificación para la categoría de plata del fútbol español, donde este año se medirán con rivales como el Girona.
Sin embargo, la euforia llevó a parte de la afición a invadir el campo antes de tiempo, cuando el marcador señalaba 3-0 y se pensaba erróneamente que el partido había concluido. Esto obligó a detener el encuentro durante varios minutos hasta que la policía pudo desalojar el terreno de juego y calmar a jugadores y cuerpos técnicos. Ya en el descuento, con la reanudación, Xavi Moreno firmó un histórico cuarto gol que sentenció la remontada definitiva.
La vuelta a Segunda División pone fin a un período de ausencia de cinco años en el fútbol profesional, un tiempo considerado como una travesía en el desierto para un club con historia y tradición. Este ascenso no solo mejora la imagen deportiva del Sabadell, sino que también representa un impulso a la viabilidad económica y la posibilidad de disfrutar de noches emblemáticas con su hinchada.
Las celebraciones continuaron en las calles de la ciudad, con una manifestación popular que partió del estadio hacia el Ayuntamiento a la plaza del Doctor Robert, ofreciendo un homenaje colectivo al equipo en un ambiente de alegría y orgullo local. El éxito del Sabadell refleja la resiliencia y la pasión que siempre han caracterizado a esta institución centenaria.
