Ferrol cuenta con cinco parques caninos en uso y un sexto completamente terminado pero pendiente de apertura, ligado al desarrollo del ‘pulmón verde’ en Catabois. Ante el creciente número de mascotas en la ciudad, estas áreas resultan fundamentales para propietarios y animales, aunque presentan un desgaste considerable que el Ayuntamiento busca revertir.
El parque de Canido, que fue trasladado de la calle Coruña a Manuel Arias en agosto de 2025, responde directamente a las necesidades planteadas por los vecinos del barrio. Entre los problemas habituales figuran daños en el cierre perimetral y el terreno afectado por el escarbar de los perros, además de la insuficiente superficie disponible para los usuarios previos en la ubicación antigua.
Asimismo, en el parque de Caranza se han realizado reparaciones en el vallado externo y se sustituyó la fuente por una nueva con suministro de agua para los perros, tras los actos vandálicos registrados el año anterior. Estas intervenciones forman parte de un plan integral impulsado por el área de Benestar Animal, que busca mantener estos espacios en condiciones óptimas para el disfrute de la comunidad canina.
Desde diciembre de 2024, el nuevo contrato de conservación de zonas verdes incluye específicamente el cuidado de estos parques. En noviembre del mismo año, el Concello gestionó un contrato menor con la empresa trabajos agrícolas Pablo Soto por valor cercano a 3.250 euros para tareas puntuales, tales como corte de hierba y desinfección de juegos Agility.
Sin embargo, la concejala de Benestar Animal advirtió que los destrozos ocasionados frecuentemente en las puertas de acceso y otras áreas requieren un mantenimiento constante y recursos continuos. El compromiso del gobierno local es atender estas demandas, conscientes del aumento de mascotas empadronadas y del interés de la ciudadanía en contar con áreas de esparcimiento adecuadas y seguras.
