El Concurso Regional de Calidad de Vinos que se celebra cada año en el marco de la Feria Nacional del Campo (Fercam) superó todas sus expectativas en su 54ª edición al recibir 190 muestras de vino, la cifra más alta hasta la fecha y un notable incremento respecto al año anterior. Este crecimiento refleja la creciente confianza y prestigio del certamen en el ámbito vitivinícola nacional.
El jurado, liderado por Félix Yáñez, utilizó el riguroso sistema de evaluación de la Oficina Internacional del Vino (O.I.V.) para analizar las muestras, destacando que solo alrededor del 9% de los vinos presentados obtuvieron algún reconocimiento, garantizando así un alto estándar de excelencia. Los expertos valoraron criterios clave como la apariencia visual, la complejidad aromática —tanto directa como retronasal— y el equilibrio en el sabor.
Además, se resaltó la calidad sobresaliente de los vinos ecológicos, que aprovechan las condiciones climáticas y las prácticas tradicionales de la región para producir productos aromáticos y equilibrados. Este reconocimiento subraya el creciente interés y compromiso con la producción sostenible dentro del sector.
El evento tuvo lugar en el Castillo de Pilas Bonas de Manzanares, epicentro de los concursos agroalimentarios que acompañan la 64ª edición de Fercam. En la última década, el concurso ha triplicado su tamaño, pasando de 71 a 190 muestras, y aumentando la participación de bodegas de 24 a 35. Este progreso refleja la consolidación del certamen como una plataforma fundamental para promover la calidad y el valor de los productos regionales.
El director de Fercam, Pablo Camacho, destacó el papel que juega este certamen para la economía local, ya que el sector vitivinícola representa casi el 5% del Producto Interior Bruto de Castilla-La Mancha y moviliza más de 2.000 millones de euros al año. Según Camacho, reconocer la calidad de los vinos no solo impulsa el desarrollo económico, sino que también contribuye a generar empleo en los municipios de la región.
