El colectivo de autónomos en España ha experimentado un cambio profundo en los últimos diez años, con un aumento especialmente notable en el número de autónomos extranjeros y mujeres. Según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), los autónomos extranjeros crecieron un 93,6%, casi duplicándose desde 2016, y ahora representan un 17% del total de autónomos personas físicas.
En paralelo, el número de mujeres autónomas creció un 10,4%, sumando más de 71.000 nuevas afiliadas, mientras que los hombres autónomos disminuyeron en torno al 2,4%. Esto ha elevado la participación femenina en el conjunto, que pasó del 34,7% al 37,5% en una década. Estos cambios configuran un perfil más internacional y femenino del trabajo autónomo en España.
Además del cambio demográfico, la estructura empresarial también se ha transformado. El segmento de autónomos sin asalariados aumentó, mientras que aquellos con empleados a cargo disminuyeron, reflejando una tendencia hacia empresas de menor tamaño. Entre quienes tenían empleados hace diez años, un porcentaje significativo ahora opera sin plantilla.
Otro dato relevante es el crecimiento de la pluriactividad, donde trabajadores combinan empleo asalariado con actividad autónoma. Este grupo aumentó un 83,4%, sumando más de 79.000 personas en la última década.
Por sectores, el trabajo autónomo sigue mayoritariamente concentrado en servicios, que reúne casi tres cuartas partes del total y creció un 4% en diez años. La construcción, aunque menos representativa, tuvo el mayor aumento proporcional, con un 11,5% más de autónomos.
- El total de autónomos ascendió de 3,23 millones en 2016 a 3,46 millones en 2026.
- Los autónomos extranjeros pasaron de representar el 9% al 17% del total.
- Las mujeres incrementaron su peso del 34,7% al 37,5% en la última década.
- Disminuyeron los autónomos con empleados en plantilla, mientras crecieron los que no tienen asalariados.
- La pluriactividad creció en más de un 80%, dando lugar a mayor diversidad laboral.
