Vecinos de Hinojosa de Duero se congregaron en El Monte para participar en el tradicional «apartado de la corrida», evento que marca el inicio de las fiestas de San Juan. Esta actividad, que conserva sus raíces taurinas, consiste en guiar a dos vaquillas desde el campo abierto hasta los corrales, en una celebración que combina la emoción con el encuentro comunitario.

A diferencia de las antiguas corridas a campo abierto con numerosas reses bravas, la fiesta actual presenta un formato más contenido pero mantiene la esencia. Los caballistas, protagonistas destacados, muestran la destreza de sus cabalgaduras mientras guían a las vaquillas entre el público y la naturaleza. Las peñas juveniles aportan colorido con sus vestimentas, creando un contraste vibrante entre el verde ya marchito por el calor y el cromatismo de sus prendas.

El ambiente festivo se ve complementado por actividades paralelas que invitan a la convivencia. Bajo la sombra de las encinas centenarias, asistentes disfrutan de una variada oferta gastronómica basada en productos locales, como quesos, embutidos y dulces reconocidos, junto con vino servido en botas tradicionales. Esta mezcla de sabores potencia la experiencia rural y social que caracteriza al festejo.

Durante la tarde, la música del chiringuito de ‘Guaito’ animó el entorno mientras los caballistas iniciaban la conducción de las vaquillas desde el camión hasta los corrales. La primera res se desplazó con cierta tranquilidad, mientras que la segunda protagonizó momentos de mayor tensión al seguir a uno de los mozos, despertando la emoción entre los espectadores.

Con las vaquillas finalmente encerradas, la actividad social continuó con un almuerzo en el que las patatas meneás, las piporras y los torreznos fueron protagonistas, platos preparados por el Bar Ruvi, procedente de Alba. Esta jornada refleja la importancia de mantener vivas las tradiciones taurinas y la unión de los vecinos en torno a la celebración de sus fiestas patronales.