España sumó tres medallas en la Copa del Mundo de piragüismo sprint que se celebró en Brandeburgo, Alemania, consolidando su presencia en pruebas olímpicas clave. El cuarteto femenino de K4 500, formado por Sara Ouzande, Lucía Val, Daniela García Heredia y Bárbara Pardo, logró una medalla de plata tras cruzar la meta solo por detrás del equipo chino, vigente dominante en esta disciplina.

En la prueba individual de C1 200 metros, Pablo Graña repitió podio con una plata luego de un final ajustado en el que apenas lo separaron unas centésimas del ganador, el uzbeko Artur Guliev. Este resultado mejoró su posición respecto a la Copa del Mundo anterior en Szeged, donde terminó tercero.

Además, Angels Moreno y Viktoria Yarchevska añadieron un bronce en la modalidad de C2 500 metros, una prueba también incluida en el programa olímpico. Aunque no mantuvieron la cabeza en la segunda mitad de la carrera, el dúo español mejoró su rendimiento con respecto a la competición previa.

En el resto de la participación española, Pablo Crespo finalizó sexto en C1 1000 metros, Laia Pelachs fue quinta en K1 1000 metros, y David González alcanzó el quinto lugar en VL1 200 metros. Asimismo, el equipo masculino de K4 500, integrado por Adrián del Río, Álex Graneri, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade, ganó la final B tras no clasificarse para la final A, lo que resulta preocupante para una embarcación con historial de medallas olímpicas.