Con un doblete de efectividad en la primera mitad, Estados Unidos ganó 2-0 a Australia en el Lumen Field de Seattle y selló su pase anticipado a la siguiente fase del Mundial. Un gol en propia puerta de Cameron Burgess y un remate de cabeza de Alex Freeman marcaron la diferencia en un partido que contó con un sólido desempeño táctico del equipo local.
A pesar de la ausencia de Christian Pulisic por molestias físicas, Estados Unidos mantuvo la intensidad desde el inicio, generando peligro constante. Folarin Balogun, quien había anotado un doblete en el debut contra Paraguay, protagonizó la jugada que abrió el marcador mediante un centro que Burgess desviaría a su propia portería.
Antes del descanso, el equipo estadounidense amplió la ventaja gracias a un tiro libre ejecutado por Sergiño Dest que, tras un rebote, Alex Freeman conectó de cabeza para marcar el segundo gol. La jugada fue verificada por el VAR, pero el árbitro validó la anotación, permitiendo a Estados Unidos controlar el partido en la segunda parte.
Tras el entretiempo, el entrenador de Australia realizó tres cambios buscando reacción, pero los oceánicos no lograron generar peligro real sobre la defensa estadounidense. La mejor oportunidad australiana llegó cerca del final, con un disparo dentro del área que fue bien despejado por la defensa local.
Los minutos finales transcurrieron con un aumento en la dureza del juego, con cuatro amonestaciones entre ambos equipos. Además, una pausa breve fue necesaria por un problema físico sufrido por el árbitro Felix Zwayer, quien pudo concluir el partido sin mayores inconvenientes.
Con esta victoria, Estados Unidos podría clasificarse como líder del grupo si Turquía no derrota a Paraguay en el último encuentro. El combinado estadounidense continúa mostrando un rendimiento consistente en casa, tras su triunfo inicial por 4-1 en Los Ángeles.
