Europa se despidió del sueño del ascenso tras perder por 3-2 en la prórroga frente a Celta Fortuna en Balaídos, en un duelo que reflejó tanto sus virtudes como las fallas que condicionaron la eliminatoria. Pese a la derrota, el conjunto dirigido por Aday Benítez cerró una temporada notable y llena de esfuerzo.

Desde el inicio, Europa mostró intensidad con una peligrosa ofensiva encabezada por Jordi Cano, autor del primer gol tras una gran jugada colectiva. El tanto llegó tras un pase largo de Toni Caravaca y una brillante definición de Cano, que puso en ventaja a su equipo en el minuto 27. Durante esos minutos, Europa generó ocasiones claras para aumentar la diferencia, con tiros cercanos al gol de Adnane, Jay y Caravaca, aunque sin fortuna.

La reacción local no tardó en llegar. Celta Fortuna mejoró su juego tras el descanso y logró igualar con un penalti concedido tras una falta de Meshak Babanzila, que empujó a Hugo Burcio cuando el arquero Álex Cano estaba por detener. Hugo González no falló desde los 11 metros y marcó el 1-1. Poco después, otra acción desafortunada en defensa concedió un segundo penalti a Celta Fortuna, nuevamente convertido por González, que rubricó la remontada gallega.

Europa continuó intentando nivelar el partido hasta el final del tiempo reglamentario, pero la defensa local resistió y el encuentro se extendió a la prórroga. Allí, el desgaste y pequeños errores terminaron por inclinar la balanza a favor del Celta, que selló el 3-2 definitivo. A pesar de la eliminación, los jugadores de Europa fueron apoyados por su afición y dejaron una buena impresión por su entrega y juego.

La temporada queda marcada como una actuación destacada para Europa, que mostró capacidad competitiva y carácter en una fase decisiva. Sin embargo, detalles como los penales sufridos y algunas desconcentraciones defensivas terminaron por impedir una posible hazaña en Balaídos.