La última etapa de Supervivientes 2026 enfrenta a Claudia y Maica en una expulsión decisiva que marcará el rumbo del concurso. La participante con menos apoyo del público deberá abandonar la isla, aunque antes podrá influir en las nominaciones finales otorgando un punto secreto a uno de sus excompañeros. Este giro inesperado se suma a la tensión que viven los concursantes en plena recta final.

Además de la expulsión, los concursantes se trasladarán por sorpresa a Cayo Paloma, el nuevo enclave donde pasarán sus últimos días de aventura. Allí se celebrarán dos importantes desafíos: uno por el título de líder y otro por una recompensa para sus equipos. El ganador del collar de líder obtendrá directamente un puesto en la final de la edición.

El juego por el liderazgo, denominado "El reto de Cratos", exigirá a los participantes habilidad física y concentración. Deberán nadar, bucear y escalar para rescatar bolsas con bloques que forman una palabra, los cuales tendrán que equilibrar correctamente para alcanzar la victoria.

Por otro lado, el juego de recompensa llamado "El laberinto del Minotauro" enfrentará a dos equipos de tres concursantes que deberán recuperar una pelota del mar y llevarla a un laberinto flotante. El objetivo es introducir la pelota en un agujero central usando únicamente el peso corporal como fuerza, y el primer equipo en lograrlo ganará la recompensa.

Antes de su expulsión, la concursante que pierda también será testigo de su propio cambio de imagen, que incluye cortes de pelo inspirados en estilos ya presentados en otros realities de Mediaset. Este momento añade un componente emocional a la despedida y pone de manifiesto la transformación física y personal que han sufrido los participantes tras más de tres meses de convivencia y desafíos.