El mundo de la ganadería caprina en España perdió a uno de sus pilares con el fallecimiento de Arturo Barroso Caballero, veterinario de profesión y apasionado ganadero. Durante más de veinte años, Barroso fue una figura destacada en la Asociación Caprigran, donde formó parte de la Junta Directiva y aportó un conocimiento crucial para avanzar en el sector.

Su contribución no se limitó a Caprigran. Desde los inicios, también participó en la Junta Directiva de Cabrandalucía, desempeñando un papel fundamental en la consolidación de esta entidad regional. Entre sus aportes más relevantes estuvo la implementación de herramientas para la gestión técnica, especialmente en la supervisión lechera a través de los primeros programas informáticos de control de producción.

Gracias a su experiencia, Barroso ayudó a sentar las bases para el desarrollo de indicadores técnicos que optimizaron la producción caprina en España y mejoraron la calidad en la gestión ganadera. Su legado está ligado no solo a la modernización de los procesos, sino también a la promoción de la profesionalización dentro del sector.

El reconocimiento a su trayectoria le fue manifestado en distintas ocasiones dentro de la comunidad caprina, reflejo del impacto y respeto que cosechó a lo largo de su carrera. El sector lamenta su partida y recuerda su compromiso con la innovación y el progreso en la ganadería de cabras.