El Real Madrid celebró sus elecciones presidenciales en una jornada que transcurrió con normalidad, aunque con un notable retraso en el conteo de votos debido a impugnaciones relacionadas con el voto por correo. Florentino Pérez obtuvo la victoria con un porcentaje superior al 60%, asegurando así un nuevo mandato al frente del club.

El proceso de votación se desarrolló en el Pabellón de Baloncesto de la Ciudad Real Madrid, donde 60 mesas electorales recibieron a una gran afluencia de socios durante una larga jornada que abarcó desde la mañana hasta la noche. Los socios contaron con transporte gratuito proporcionado por el club para facilitar su llegada, un detalle particularmente valorado dada la coincidencia con la visita del papa a la capital española.

Florentino mostró una actitud proactiva al votar temprano por la mañana, acompañado por seguidores que buscaban captar el momento. Por su parte, Enrique Riquelme también participó activamente, recibiendo aplausos y algunos reproches, lo que reflejó la polarización de la afición. Riquelme declaró que su candidatura surgió con el objetivo de frenar una posible venta del club, considerando estas elecciones más como un referéndum para definir el futuro del Real Madrid.

El voto por correo fue el principal foco de controversia. Se invalidaron cerca de mil votos, incluyendo 400 de la candidatura de Florentino, debido a sellos dobles y otras irregularidades, lo que demoró el escrutinio oficial hasta pasada la medianoche. A pesar de estas dificultades, las encuestas previas apuntaban a una clara ventaja del actual presidente, dato que se confirmó al final del conteo.

La candidatura de Riquelme, aunque no logró imponerse, logró consolidar un importante respaldo que podría posicionarlo como una figura significativa en la oposición y potencial candidato para las elecciones venideras, posiblemente en 2030. Este escenario abre un nuevo capítulo en la política interna del club blanco, donde la competencia empieza a ganar terreno incluso en un entorno históricamente dominado por Florentino Pérez.