El último partido de la temporada del Granada CF en Los Cármenes se caracterizó por la falta de ritmo y oportunidades, mostrando una imagen apagada que reafirmó la insipidez del curso futbolístico. A pesar de la inclusión en la convocatoria de hasta cinco jugadores juveniles, únicamente Mario Jiménez Gambín tuvo minutos, y solo en el último cuarto de hora, reflejando que el relevo generacional sigue siendo limitado en cancha.

Otros jóvenes como Bourama Dembelé, Owen Emeka —quien recientemente renovó hasta 2031—, Dylan Rodríguez y Pablo Jiménez 'Puma' estuvieron en la lista, pero no participaron en el encuentro. Esta presencia mayoritaria de futbolistas noveles no logró modificar el desarrollo del juego, que terminó por frustrar a la afición, más resignada que crítica a estas alturas del campeonato.

El partido se definió tras un error en defensa por parte de Diego Hormigo, que originó el segundo gol del equipo adversario y dejó sentenciado el marcador en 1-2. Este fallo fue decisivo y evidenció ciertas falencias defensivas en una plantilla que finaliza la temporada sin grandes logros, salvo la satisfacción por algunas renovaciones y la destacada actuación paralela del equipo femenino.